Los recuerdos de nuestra niñez.
Parte ( 1 )
Todos hemos sido niños alguna vez,y lo que más recordaremos serán nuestros juegos,y aquellos juguetes donde pasábamos horas y horas entretenidos junto a nuestros amigos.
Digamos que en cada época existió el juguete preferido de cada niño y niña,existían los que eran de fábricas y los inventados por nosotros los niños, pero para no hacer un inventario de todos aquellos juguetes,nos trasladaremos a mi época de los años 60s.
Uno de mis compañeros de niñez Antonio Herrera, me trae a la memoria estos juguetes que compramos en el pueblo y que nos hicieron felices en nuestra niñez.
Muchos de estos juegos forman parte de nuestra imaginación,como aquellos momentos en que nos refugiamos detrás de una fuente pública que existía al lado de la casa de vecinos de Cuartel, al final de la calle Franco ( Hoy Juan Carlos Primero)justo donde está el Kiosco del Pollo,y que era conocida como “la fuente nueva”,donde los niños nos subíamos o refugiamos como si fuera un burladero, cuando traían los becerros para el matadero municipal. El morbo consistía en que a veces el becerro se escapaba del cajón, con el revuelo de
niños expectantes.
Muchos de estos juegos forman parte de nuestra imaginación,como aquellos momentos en que nos refugiamos detrás de una fuente pública que existía al lado de la casa de vecinos de Cuartel, al final de la calle Franco ( Hoy Juan Carlos Primero)justo donde está el Kiosco del Pollo,y que era conocida como “la fuente nueva”,donde los niños nos subíamos o refugiamos como si fuera un burladero, cuando traían los becerros para el matadero municipal. El morbo consistía en que a veces el becerro se escapaba del cajón, con el revuelo de
niños expectantes.
Junto a la fuente una casa baja con su puerta. Justo allí estaba un tallercillo de un zapatero remendón que hera conocido como "El Cafre", nos gustaba entrar porque olía fuertemente a betún y porque también vendía algún que otro juguete de plástico. Por ejemplo, recuerdo entrañablemente una hélice voladora de plástico de color,que frotándola con las manos volaba unos instantes.
A los niños pudientes de los 50-60 se les regalaba juguetes de hojalata (ahora carísimos) y a las niñas alguna muñeca de cartón o plástico, para que la vistiera y le costará en una caja de zapato, confeccionando la misma ropa de la cama.Para llevar a cabo las batallas, montábamos cañones de alfileres de la ropa, disparando con semillas de algarrobas o con chicharros. Las “ametralladoras” las confeccionamos con una funda de bolígrafo, que hacía de cerbatana, y disparamos arroz, que hacía que nuestras abuela nos riñera porque utilizamos comida.
¡Cuantos juegos y derroche de imaginación! Por supuesto faltan los trompos, la lima, los juegos de equipos como “el marro”, el burro, la piola, etc. Esperemos que algún lector se decida a escribir sobre sus recuerdos.
Pero no quiero dejar de mencionar otro gran recuerdo de mis 8 años, cuando salíamos de los maristas a las 5:30 de la tarde: Frente a la Venta Pazos, en el antiguo silo de cereales, fotografié esa cuba, que me transportó a la niñez. Resulta que en esos años 60 emitía una serie televisiva que se llamaba
VIAJE AL FONDO DEL MAR, con su submarino nuclear y de diseño tan
modernista, llamado Seaview,y los amigos, sin percatarnos del gran
peligro que suponía, nos metemos en esas cubas, cerrábamos la escotilla y
navegamos por el gran océano de la imaginación, luchando contra
monstruos, igual que en la serie..
Lo que más me gustaba comprar en el kiosco, eran los sobres de MONTAPLEX, de soldaditos, camiones, tanque, aviones. Un mundo para despertar la imaginación mía, de mis hermanos y primos, montando guerras que nos duraban días enteros en el patio.
¿Quién no recuerda la caja de juegos reunidos Geyper?.Pero todo esto era para niños bien. Los demás, más bien nos los fabricamos o los compramos en kioscos, como el de Ana Félix, que se encontraba junto a la actua0l Peña Bética..
Lo que más me gustaba comprar en el kiosco, eran los sobres de MONTAPLEX, de soldaditos, camiones, tanque, aviones. Un mundo para despertar la imaginación mía, de mis hermanos y primos, montando guerras que nos duraban días enteros en el patio.
¿Quién no recuerda la caja de juegos reunidos Geyper?.Pero todo esto era para niños bien. Los demás, más bien nos los fabricamos o los compramos en kioscos, como el de Ana Félix, que se encontraba junto a la actua0l Peña Bética..
Serían innumerables los juegos y juguetes que formaron parte de nuestra infancia,hoy he querido recordarlos algunos de ellos,y que estoy seguro que vosotros/as también recordaréis,pues solo tenemos una infancia,esta estará siempre en nuestro recuerdo
porque la cosa más bonita que hay en el mundo, es vivir cada segundo como nunca más
porque la cosa más bonita que hay en el mundo, es vivir cada segundo como nunca más
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